viernes, 9 de mayo de 2014



Plasticidad neuronal: Dessarrollo neuronal en bebes. 



En el momento de nacer, un bebé tiene en promedio 100.000 millones de neuronas, pero pocas conexiones neuronales. Éstas se irán multiplicando a medida que el niño crece, mediante la estimulación ambiental, sensorial, cognitiva y del movimiento. A los cuatro años puede llegar a un máximo de 1000 billones de conexiones neuronales. Por lo tanto, esta es una edad crucial para el aprendizaje; los niños son como esponjas que aprenden todos los días de forma muy rápida y espontánea.

Investigaciones recientes han demostrado que la atención es básica para la creación de nuevas conexiones neuronales y para la formación de circuitos cerebrales estables. Sabemos que el establecimiento de circuitos y conexiones neuronales estables y duraderas solamente ocurre cuando se presta atención.

Estimular la movilidad y actividad física también tienen un efecto positivo en el funcionamiento cognitivo al modificar la actividad de ciertas áreas cerebrales. El ejercicio físico posee efectos beneficiosos sobre la función cerebral, tales como promover la neuroplasticidad y aumentar el rendimiento del aprendizaje y la memoria, lo que puede ser debido al aumento de la expresión de varios factores de crecimiento neuronal. Por último, la estimulación ambiental es básica para el desarrollo cerebral armónico y para sentar las bases neurofisiológicas del futuro cerebro de los niños.




  










La eficacia de la estimulación en la plasticidad cerebral ha sido demostrada y replicada en una amplia diversidad de estudios; de hecho se sabe que la actividad regular y sistemática, así como un ambiente enriquecido (estímulos audiovisuales, táctiles, olfativos, afectivos familiares...) y psicológicamente adecuado, estimula tanto las conexiones entre neuronas como el crecimiento de nuevas células nerviosas, principalmente en el hipocampo, que es una estructura cerebral encargada de analizar y memorizar todos los estímulos nuevos que llegan a nuestro cerebro.

Numerosos estudios justifican la gran capacidad neurofisiológica que tiene el entrenamiento sensorial y cognitivo en la plasticidad cortical y en la mejora del aprendizaje y de la memoria no solamente en niños sino también en adultos.

Muy recientemente se ha comprobado la evidencia de que en el cerebro de mamíferos adultos se produce un crecimiento continuo de nuevas neuronas, o neurogénesis, y parece que el ejercicio físico y cognitivo ayudan a que el mismo suceda. En este sentido, sabemos que el cerebro que se estimula en ambientes enriquecidos (con estímulos externos) a lo largo de toda la vida se desarrolla mucho más y mejora diferentes funciones cognitivas. Por el contrario, los ambientes deprimidos acarrean consecuencias desastrosas para el cerebro, lo que dificulta los procesos cognitivos a lo largo de la vida.















 





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